lunes, 19 de octubre de 2015

Entrenamos la velocidad lectora

Antigua alumna leyendo
Este año nuestro maestro nos ha pasado una prueba de velocidad y comprensión lectora. ¡Menuda experiencia la de leer, mirar el cronómetro y responder las preguntas! También nos va a pasar otra al final de cada trimestre para ver cómo mejoramos.
Sabemos que leer es una cosa muy importante, una capacidad muy avanzada de nuestro cerebro. Además es muy importante para la vida. ¡Claro! muchos aprendizajes los hacemos mediante la lectura. 

Por donde vamos, muchas veces, vamos leyendo. En casa cuando compramos un aparato, cuando vamos por la calle, en la escuela, en los libros, con los tebeos, cuando estudiamos... leer es importante para vivir, para aprender y, para muchas personas, para divertirse. Por eso debemos leer bien.
¿Pero cómo leen nuestros ojos? No se desplazan de manera uniforme al leer cada renglón, como lo hace un coche en carretera, sino que funciona a saltos. Cada parada de los ojos se denomina fijación (serían los puntos negros que pongo de ejemplo) y el paso de una a otra, salto de ojo (el espacio intermedio que pongo como arcos).
Cómo leen nuestros ojos
Tienes que darte cuenta que a mayor número de fijaciones, menor velocidad y, por tanto, menor comprensión. Si  logramos disminuir el número de fijaciones conseguiremos ampliar el campo de visión, y así tendrás más rapidez y mayor comprensión. Veamos en un ejemplo, en el que una misma frase tiene dos lecturas distintas:
 
A menos fijaciones de los ojos, más velocidad
Lo importante de la velocidad lectora es que leamos mentalmente las palabras, con los ojos, sin tener que pronunciarlas. Así reconocemos las palabras sin decirlas. Cuando pronunciamos las palabras -aunque sea muy flojo muy flojo- hacemos que nuestra lectura sea lenta. Cuando una persona lee despacio no quiere decir que tenga un cerebro lento. Son nuestros ojos los que van lentos. Quiere decir que nuestros ojos van despacio porque comenten algunos fallos de "entrenamiento", vamos a conocer esos fallos:
  • Silabeo: cuando leemos sílaba a sílaba. Si leemos con silabeo las palabras se separan en trozos -sílabas- y parecemos un intermitente y no es una lectura fluida. Eso es porque hacemos muchas fijaciones oculares, casi una por sílaba.
  • Lentitud por exceso de fijaciones: si hacemos muchas fijaciones en cada renglón nuestra velocidad disminuye. Los lectores lentos hacen muchas fijaciones.
  • Vicio de señalar con el dedo: hay personas que van moviendo un dedo o un lápiz por el renglón que van leyendo, eso las hace ir más despacio, porque los ojos se fijan en ese objeto.
  • Vicio del movimientos de cabeza: es cuando, en vez de mover los ojos solamente, movemos la cabeza hacia la derecha a medida que vamos leyendo.
  • Vocalización: cuando vamos repitiendo oralmente las palabras que vamos leyendo, aunque sea muy flojo o simplemente moviendo los labios o la lengua a la vez que leemos mentalmente. Para solucionarlo podemos apretar los labios mientras leemos o fijar la lengua entre los dientes y evitar moverlos.
  • Subvocalización: es cuando pronunciamos mentalmente las palabras que se leen.
  • Vicio de las regresiones: este error es cuando releemos palabras o frases porque no estamos seguros de qué hemos leído.
  • Saltos de líneas: es cuando perdemos el renglón por el que vamos leyendo.
Ahora que ya conocemos los fallos que cometemos, vamos a ver algunos juegos que nos servirán para mejorar nuestra lectura. (Todos los juegos se han probado con el navegador Mozilla actualizado).
  1. Salto de ojo.
  2. Entrenamiento del músculo del ojo.
  3. Entrenar el ojo.
  4. Lecturas por palabras. 
  5. Lecturas por columnas.
  6. Lectura veloz de palabras.
  7. Aquí tienes un cronómetro.

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